La página Music Bussiness Worlwide comenta un estudio de los analistas de mercado BuzzAngle en el que desmenuzan las listas de ventas americanas. Ese análisis muestra una hegemonía absoluta del hiphop en USA (que cada cual luego debata sobre si tal artista es hiphop, trap o qué) de tal forma que, en el Top 25 de temas con más streamings, 20 son del territorio hiphop y en el Top 10 son nada menos que NUEVE.

Las excepciones son Ed Sheeran, Maroon Five, Camilla Cabello, Imagine Dragons y Ella Mai

Sin embargo, lo que más me llama la atención de este artículo de MBW es el análisis respecto al número de autores acreditados en los temas. La media de autores de los temas del Top 25 se sitúa en 6,5, mientras que en el Top 10 se dispara a 9,1 (¡)

Bueno, en la medida en que la mayoría de los temas son de rap, se puede asumir que hay créditos de autoría para los rappers que intervienen, los autores de samples que se utilizan, productores de las bases, etc.

También, en otros géneros, se está viviendo una expansión de los equipos de composición- producción, con varios roles muy delimitados, que justifican la aparición de cuatro o cinco autores en los temas de artistas singers-no-songwriters. Puede ser el caso de los equipos como los Smizzingtones (Mars-Lawrence-Levine), otras agrupaciones de estos mismos, las alianzas lideradas por Max Martin, el equipo conocido como 1.500 or Nothing, etc.

Más preocupante es la situación que se vive con los productores musicales de corte más tradicional, más centrados en la dirección de la producción en general. Parece que, con la caída de ventas de discos físicos y descargas, se esté eligiendo la vía de remunerarles a través del derecho de autor para compensar la bajada de ingresos por royalties. Me llama la atención a este respecto el caso del álbum 25 de Adele, en donde encontramos los nombres de los productores Greg Kurstin y Paul Epworth entre otros como coautores de los temas.

https://www.billboard.com/articles/news/magazine-feature/6874217/adele-windfall-her-25-songwriters-producers-13-million

Sinceramente, no creo que estos magníficos productores hayan intervenido de forma determinante en la autoría de los temas en los que se les acredita como para figurar como coautores.

Esta circunstancia nos muestra una vez más una dualidad sangrante en la explotación del derecho de autor:

La fortaleza del sistema de recaudación-reparto del derecho de autor a nivel mundial. Este sistema, aún con los fallos y carencias que conocemos, es seguramente el que mejor funciona de toda la cadena de explotación de royalties-derechos.

La debilidad del autor, que ve cómo todo el mundo quiere sacar tajada de su trabajo, precisamente por la cuantía del beneficio que puede generar y el buen comportamiento del sistema de explotación.

Como siempre, en esta industria cambiante y con muy buenas expectativas de crecimiento, tenemos que seguir muy atent@s, para evitar los mordiscos al porcentaje que a duras penas podemos mantener sobre los dineros que generan nuestras obras.

Manuel Aguilar, 2019

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